El jazmín amarillo se muestra particularmente eficaz para el tratamiento de neuralgias, dolores reumáticos, cefaleas, hemicráneas, etc. Por sus virtudes sedativas y calmantes, también se emplea contra la histeria y las convulsiones. Hace bajar las fiebres, incluso las intermitentes y tifoideas, y alivia los dolores ciáticos y lumbares, cuando es aplicado en frotaciones. En homeopatía está indicado para los estados de debilidad, somnolencia, torpeza y temblor de cualquier origen, así como para las gripes, sarampión, fiebres intermitentes, menstruaciones dolorosas y perturbaciones nerviosas.
Indicaciones de uso del Jazmín amarillo
Convulsiones, histeria, tos convulsa - Tintura: triturar 10g de raíz de jazmín amarillo y dejarlos en maceración en 50g de alcohol a 70° dentro de un recipiente con tapa de rosca. Después de cuatro o cinco días, filtrar el líquido, exprimir con fuerza la raíz y guardar solamente la tintura en una botella herméticamente cerrada. Verter de nuevo en el recipiente 50g de alcohol a 70°, agregar la raíz exprimida y dejar en maceración durante cuatro o cinco días más. Filtrar esta segunda tintura y mezclarla con la primera. Conservar en un frasco con cuentagotas. Tomar diez gotas en los casos de hemicránea e histeria, 15 gotas para las toses convulsas y 20 gotas para las convulsiones, siempre diluida en más o menos dos dedos de agua.
Nota - Como esta planta contiene principios tóxicos, se recomienda seguir al pie de la letra las dosis indicadas y someter la receta a la apreciación médica.
Información técnica del Jazmín amarillo
Nombre científico: Gelsemium sempervirens
Familia: Loganiáceas
Sinonimia: carolina jasmine (inglés); galsênio, jasmim-da-carolina, jasmimcheiroso, jasmim-selvagem, jasmimamarelo, jasmim-da-virginia, flor-dediana (portugués).
Historia del Jazmín amarillo
Originario de China y Méjico, el jazmín amarilio es una enredadera muy común en los EEUU. Tiene hermosas flores amarillas cuyo aroma es semejante al del jazmín.
Toda la planta, que se suele vender en floristerías, contiene gelsemina, esculina, sempervireno, ácidos gelsémico y gelsemínico y aceite esencial. A pesar de ser venenosas, sus raíces, adecuadamente dosificadas, sirven para la preparación casera de una tintura medicinal que también se puede encontrar preparada en farmacias.
Cultivo del Jazmín amarillo
Planta silvestre, pero a veces cultivada en huertas o jardines como coberturas o en viveros. Se propaga a través de plantíos o por la división de los rizomas al final de la primavera.
miércoles 15 de abril de 2009
Jazmín Amarillo: propiedades medicinales
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sábado 11 de abril de 2009
Jazmín de Arabia

Jasminum sambac
- Nombre común : Diamela, Jazmín de Arabia
-Descripción: Alcanza una altura del orden de los 2 metros.
- Famoso por el perfume de sus flores blancas, agrupadas en cimas corimbiformes.
- Grandes flores blancas y perfumadísimas.
- Amplio follaje verde oscuro.
- Follaje semipersistente.
- Temperaturas: sólo se cultiva al aire libre en zonas sin heladas. Se hiela a 0ºC.
- Muy vigoroso, puede llegar a medir 10-12 m.
- Flores blanco rosado, perfumadas y reunidas en panículos que se abren en primavera.
- Se propaga por estacas de madera semidura con hojas, tomadas a fines del verano y puestas a enraizar en invernadero.
- También se emplean acodos e hijuelos.
- Plagas y enfermedades del jazmín:
- ENFERMEDADES.
- Manchas en las hojas.
- Manchas ocres producidas por el hongo Phyllosticta jasminorum.
- Otras manchas son originadas por Colletotrichum gloesporium, causante de la enfermedad de los Cítricos llamada Antracnosis. Este hongo ataca también a las ramas, que, a veces, se secan, así como las hojas.
- Pueden detenerse con la aplicación de fungicidas de cobre o dictiocarbamatos (Zineb, Maneb, Mancozeb).
- Mildiu.
- Ataca sobre todo a las hojas más jóvenes, las cuales se cubren de manchas marrones y terminan por secarse. En la corteza de las ramas y ramillas pueden observarse manchas marrones también.
- Los tratamientos fungicidas deben ser preventivos y repetirse cuando las condiciones sean favorables al desarrollo del hongo.
- Tuberculosis.
- Ramas con verrugas o tumores producidos por la bacteria Pseudomonas savastanoi, causante de lo mismo que en Olivo y Fresno.
- La infección se produce por heridas o contusiones (granizo9 y se contagia por las herramientas de poda.
- Agallas del cuello.
- El Jazmín también está expuesto al ataque de Agrobacterium tumefaciens.
- Tumores en la base del tronco.
- No hay tratamiento.
- Socarrina de la flor.
- Desecación y muerte de las flores por un hongo del género Phoma, enfermedad que no debe confundirse con los efectos de los vientos secos y calurosos.
- Aplicar tratamientos fungicidas en cuanto se aprecien las primeras flores secas.
- Podredumbre de la raíz.
- Puede ser debido al desarrollo de diversos hongos en terreno demasiado húmedo y rico en materia orgánica.
- Deberá sanearse el suelo, disminuye los riegos y aplicar fertilizantes minerales.
- PLAGAS.
- Piral del jazmín.
- Las orugas de la especie Margaronia o Glyphodes unionalis atacan a las hojas tiernas y se protegen con hilos de seda.
- Desde la primavera al otoño se suceden en las comarcas costeras del Mediterráneo hasta 4 generaciones.
- Las pequeñas orugas de esta polilla son de color verde y miden hasta 1 centímetro de largo.
- Se las combate preferentemente en la generación primaveral con insecticidas.
- Orugas defoliadoras.
- Devoran las hojas unas orugas gordas de hasta 10 centímetros de largo, de la especie Sphinx ligustri, de color verde amarillento.
- También las orugas de la Mariposa de la calavera Acherontia atropos, de color amarillo con franjas laterales verdes y violáceas.
- Se las puede combatir en sus primeras edades.
- Cochinillas.
- La Caspilla gris Aspidiotus hederae, el Piojo rojo y otros cóccidos pueden invadir las hojas y ramillas tiernas, debilitando a la planta.
- La Cochinilla de la tizne (Saissetia oleae) se combatirá en primavera, después de avivar los huevecillos con malation, que también es útil contra la Cochinilla blanca cerosa (Pseudococcus) en sus primeras edades de larva, aunque contra esta última también se puede usar lucha biológica.
- Cantáridas.
- El escarabajo Lytta vesicatoria, de cuerpo alargado (1-2 centímetros) y de color verde metálico. Aparece a veces en gran número y devora las hojas del Jazmín y otras plantas. Usar insecticida si es necesario.
- Gorgojos.
- Hojas mordidas en sus bordes por escarabajitos del género Otiorrhynchus, de color oscuro y de 5 a 12 milímetros de largo. Pulverizar con insecticidas fosforados o clorados.
- Taladro del tronco.
- Las orugas de la mariposa Zeuzera pyrina puede abrir galerías en el interior de troncos de 1 centímetro de diámetro y por cuya abertura sale el serrín de la madera roída.
- La oruga es de color amarillo con numerosos puntos negros y puede alcanzar hasta 6 centímetros cuando ya ha terminado de crecer.
- Conviene vigorizar los árboles con abonos y riegos suficientes.
- Meter un alambre por la galería o un insecticida tóxico por inhalación tapando el orificio.
- Barrenillos.
- Bajo la corteza del tronco y ramas se desarrollan los escolítidos Hylesinus sp. cuyas larvas practican galerías entre la corteza y la madera. Aparecen agujerillos de salida de los insectos adultos. A estos son a los que se pulverizan al aparecer.
- Vigorizar los Jazmines debilitados por la sequía u otras causas, mediante riegos y abonos adecuados.
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Jazmín del Cabo
La Gardenia jasminoides, también conocida como G. augusta, G. florida, o G. grandiflora, es seguramente la especie más conocida, entre las más de sesenta que conforman este género Gardenia, provenientes todas de las regiones tropicales y subtropicales de Asia, África y Oceanía.
Según el Profesor Milan Dimitri, dicha denominación les fue aplicada en homenaje al médico norteamericano R. Garden; pero ajenos a tanta rigurosidad, todos optan por llamarlas lisa y llanamente Jazmines, por su aroma tan parecido al de las plantas que constituyen el género Jasminum, muy apreciado.
Perteneciente a la familia de las Rubiaceae, el Jazmín del Cabo, originario de la China, aunque su nombre lleva a confusión con otras Gardenias nativas de África del Sur, es un arbusto de crecimiento medio, muy popular en nuestro país. De forma ovoide, ramas leñosas y follaje denso, puede sobrepasar el metro y medio de altura en su estado adulto.
Las hojas, opuestas o en grupos de 2 o 3, son simples, elípticas y algo coriáceas, de bordes lisos o finamente dentados y de hasta 10 cm. o apenas más, de largo. Si bien ellas destacan por su color verde oscuro brillante, son sus flores, perfumadas y muy blancas, el más preciado atributo.
Los pimpollos despuntan ya instalada la primavera y entre los meses de noviembre a diciembre avisan, con sus efluvios, que se acercan las Fiestas. De pétalos níveos y aterciopelados, se abren en flores terminales que crecen en las nuevas ramas e inspiran el regalo galante.
EMBRIAGADOR Y DULZÓN. El aroma del Jazmín del Cabo es inconfundible y se reconoce de ojos cerrados. Con él despiertan recuerdos del pasado: de la niñez feliz, correteando por el parque a la caza de luciérnagas; de la reunión familiar, en torno a la mesa de Navidad; incluso de los primeros gestos amorosos, los mismos que hoy vemos vivir a nuestros hijos.
Una sola flor cortada es capaz de perfumar delicadamente la casa; su presencia en los floreros coincide con la prolongación de los días, que lleva a entreabrir las ventanas y disfrutar de la brisa, sensaciones siempre gratas porque se asocian a tiempos benignos.
En la paz del atardecer es cuando más se impregna el aire con ese toque dulzón que tanto embriaga."El oler los jazmines, en la noche y los jardines" escribió Manuel Machado en su "Pregón de flores" y alude justamente a esa intensidad que su fragancia adquiere entre las sombras y como dijera alguien querido, inflama el alma.
TANTO POR TAN POCO. El secreto para lograr buenas Gardenias es el de plantarlas en suelos frescos, bien drenados, ricos en humus, con cierta acidez -un pH entre 5 y 6 es el ideal- y alto contenido de hierro. Ello se logra agregando a la mezcla de cultivo, barrido de bosque de pinos o turba, amén de compost y abono orgánico. Si bien tal recaudo puede parecer exagerado, se verá la respuesta en la sanidad del follaje, así como en el buen estado general, frente al ataque de agentes dañinos.
El rango de temperatura óptima para estas plantas es de 15° C por la noche y de 30° C durante el día. Si bien su exposición al sol debe ser franca en pleno invierno, en verano requieren el alivio de la sombra, de allí que puedan instalárselas bajo el reparo de algún árbol, siempre y cuando sus raíces no compitan con ellas.
En cuanto a los riegos, conviene aclarar que en pleno crecimiento deben propinárseles en forma frecuente y abundante; no así en invierno, época de gran receso. Las Gardenias detestan que sus raíces permanezcan empapadas por mucho tiempo, por eso es que hay que ser cuidadosos con el drenaje.
Ya sea en otoño como en primavera, se puede proceder al plantado de nuevos ejemplares.
Una vez arraigados, es en setiembre, antes de la brotación, que conviene aplicar un plan regular y generoso de abonados, fundamentalmente rico en nitrógeno, potasio y hierro, para favorecer el crecimiento del ejemplar y su producción de flores, al tiempo que se evita el amarillamiento de las hojas.
La poda, liviana, debe aplicarse luego de la floración, para quitar las ramas estropeadas y los restos de flores secas. Si hay brotes excesivamente vigorosos, se pueden cortar por debajo de los demás y pinzar a estos últimos para que la planta se vuelva más compacta.
Son numerosos los insectos que las atacan. Tal vez las cochinillas, junto a los pulgones sean los que más las perjudican. Es común que al alimentarse excreten una suerte de sustancia melosa que favorece la formación de un hongo o "fumagina" que afea el aspecto del follaje. Los ataques de mosca blanca también son frecuentes y se controlan con insecticidas.
A modo de cierre, justo es afirmar que los Jazmines del Cabo se cuidan solos; más aún si se tienen en cuenta algunos de los consejos.
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miércoles 8 de abril de 2009
Jazmín y sus cuidados
Conocer las características, las precauciones y cuidados que hay que tomar con las plantas que se disponen en el jardín o en el hogar resulta fundamental. En esta ocasión se analizarán todos los pasos necesarios para el mantenimiento y cultivo del jazmín.
Este tipo de plantas se desarrollan mejor en los suelos fértiles y frescos y, si es posible, es conveniente que la parte basal se encuentre a la sombra. Esto es porque los jazmines conocen su más amplio desarrollo cuando sus raíces se encuentran frescas y la mata florida al sol.
Es aconsejable que el jazmín sea fertilizado con abonos orgánicos bien descompuestos y mezclados con arena en una proporción de una parte de abono por dos de arena de río. Si los jazmines se encuentran en jardineras, éstas deben tener una profundidad aconsejable de unos 60 o 70 centímetros y un ancho que vaya de los 50 a los 60 centímetros.
Si el lugar donde se encuentran los jazmines se trata de un clima continental, la opción más recomendable reside en que éstos se resguarden de los vientos fríos y que se protejan durante el invierno.
Si se desea conseguir un mayor número de flores es aconsejable que se desmoche antes de que comiencen a aparecer las flores. Si, por otro lado, se quiere favorecer la floración nueva sobre las ramas más jóvenes se realizará una poda enérgica después de la floración.
En cuanto al riego, la fórmula más adecuada reside en hacerla una vez a la semana cuando los jazmines están en el jardín, y cada tres o cuatro días, si se encuentran en una maceta
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martes 7 de abril de 2009
Jazmines
Infaltables en los jardines de antaño, su perfume se asocia a recuerdos gratos, de especial significado. Igual que ayer, estos arbustos siempre verdes, sin otro atractivo que el de sus flores intensas, despiertan las ganas y el gozo de vivir la nueva estación.
Nadie se les resiste. Basta con caminar por las calles del centro o transitar por la rambla, a la altura de cualquier semáforo, para adivinar su presencia hasta sin verlos. Son los vendedores de jazmines, con los canastos repletos de flores y verdes, que por encima de todo evocan las bondades del verano en ciernes.
Desde hace años, su venta temprana se impone en Montevideo. Provienen del litoral, más exactamente del Salto, departamento que se caracteriza por sus temperaturas altas y su primavera adelantada, hecho que favorece las producciones de primor.
En la planta, los jazmines destacan al atardecer, cuando los blancos son más blancos, en contraste con los follajes brumosos. A esa hora, su perfume se intensifica e invita al paseo sin apuros o a sentarse a disfrutar de un momento de descanso.
Integrado al jardín, el Jazmín del Cabo no requiere cuidados especiales por estas latitudes. Adaptado totalmente al clima, crece sin mayores problemas, aunque resulta un plato fuerte a insectos dañinos.
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