martes 9 de junio de 2009

Jazmines, poda para renovarlos

Una trepadora que no se haya podado nunca o muy poco, crecerá sin ningún control y lo más probable es que forme una masa grande, densa, enmarañada y muy pesada. En estos casos de abandono, se hace necesaria una Poda de Renovación.

1. Si la trepadora tiene las ramas principales (el esqueleto) sanas, la Poda de Renovación consiste en eliminar toda la copa, dejando el esqueleto limpio a la vista, pelado. Es decir, quedarían las ramas gordas desnudas y nada más. De ese esqueleto surgirán brotes nuevos que formarán una nueva copa de hojas.

2. Si por el contrario las ramas principales están envejecidas, débiles o muy dañadas, es mejor ir renovando dichas ramas en varios años. Un año se eliminan algunas y al siguiente otras.

3. Por último, el peor caso es que la planta esté muy vieja o en lamentable estado por plagas, heladas u cualquier otra causa. En esta situación, se puede desmochar muy abajo, cortando casi a ras del suelo y empezar de cero. Surgirán nuevos y vigorosos brotes. Un ejemplo, el caso de Buganvillas o Campsis cuando se han helado, que se recurre a esta medida. Es lo más drástico que hay pero se evita plantar un ejemplar nuevo.

Para alargar lo máximo posible el momento de tener que renovar una trepadora, sigue estos consejos:

• Mantén sana y fuerte la planta. Que no sufra por heladas, que esté bien regada, bien abonada, libre de plagas y enfermedades, etc.

• Forma y guía adecuadamente desde un principio para crear una buena estructura de ramas principales. Se consigue con la Poda de Formación.

• Haz la Poda de Limpieza todos los años. Quizás sea necesario quitar poca cosa, pero un repaso anual siempre es necesario para evitar el enmarañamiento consecuencia del abandono.