Conocer las características, las precauciones y cuidados que hay que tomar con las plantas que se disponen en el jardín o en el hogar resulta fundamental. En esta ocasión se analizarán todos los pasos necesarios para el mantenimiento y cultivo del jazmín.
Este tipo de plantas se desarrollan mejor en los suelos fértiles y frescos y, si es posible, es conveniente que la parte basal se encuentre a la sombra. Esto es porque los jazmines conocen su más amplio desarrollo cuando sus raíces se encuentran frescas y la mata florida al sol.
Es aconsejable que el jazmín sea fertilizado con abonos orgánicos bien descompuestos y mezclados con arena en una proporción de una parte de abono por dos de arena de río. Si los jazmines se encuentran en jardineras, éstas deben tener una profundidad aconsejable de unos 60 o 70 centímetros y un ancho que vaya de los 50 a los 60 centímetros.
Si el lugar donde se encuentran los jazmines se trata de un clima continental, la opción más recomendable reside en que éstos se resguarden de los vientos fríos y que se protejan durante el invierno.
Si se desea conseguir un mayor número de flores es aconsejable que se desmoche antes de que comiencen a aparecer las flores. Si, por otro lado, se quiere favorecer la floración nueva sobre las ramas más jóvenes se realizará una poda enérgica después de la floración.
En cuanto al riego, la fórmula más adecuada reside en hacerla una vez a la semana cuando los jazmines están en el jardín, y cada tres o cuatro días, si se encuentran en una maceta
miércoles 8 de abril de 2009
Jazmín y sus cuidados
Publicado por Jardinera en 09:36
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